Reuniones uno a uno: el error silencioso que está hundiendo a las empresas

Un exceso de “one-on-ones” puede matar la productividad,

El mito de la cercanía como sinónimo de liderazgo

Durante años, las reuniones uno a uno se vendieron como la herramienta más poderosa del liderazgo moderno. El discurso era simple: un jefe cercano que escucha fortalece la confianza y mejora el desempeño. Sin embargo, el análisis de Harvard Business Review (julio 2025) revela que esta práctica, cuando se multiplica sin control, deja de ser un recurso de liderazgo y se convierte en un error silencioso.

En lugar de empoderar, los líderes que abusan de los “one-on-ones” terminan atrapados en la microgestión. Su tiempo se consume en conversaciones privadas que, lejos de acelerar, frenan la estrategia y diluyen la visión organizacional.

El costo oculto de demasiados “one-on-ones”

Un gerente que dedica más del 50% de su agenda a reuniones individuales deja de liderar estratégicamente. Las consecuencias son más graves de lo que parece:

Estrategia fragmentada

La dirección se dispersa en problemas aislados, debilitando la visión a largo plazo.

Equipos dependientes

Los colaboradores aprenden a esperar la cita privada para tomar decisiones, lo que reduce su autonomía y frena la innovación.

Información encapsulada

Lo que debería ser aprendizaje colectivo se queda encerrado en conversaciones privadas, creando asimetrías y rumores.

En América Latina, donde persisten estilos de liderazgo paternalistas, esta práctica refuerza una cultura de dependencia y ralentiza la capacidad de reacción frente a un entorno altamente competitivo.

De la microgestión a la estrategia colectiva

La solución no es cancelar todas las reuniones uno a uno, sino redefinir su lugar en la agenda ejecutiva. HBR propone una arquitectura de interacción más inteligente:

  • Reuniones estratégicas de equipo, para discutir dilemas comunes y acelerar la toma de decisiones.
  • Sesiones de alineación colectivas, que garanticen transparencia y reduzcan duplicidades.
  • Mentorías focalizadas, reservadas para casos críticos de desarrollo o acompañamiento individual.

Este cambio permite a los líderes recuperar su rol real: diseñar el futuro, no resolver microproblemas.

El nuevo dilema del liderazgo en América Latina

En un contexto económico donde la velocidad organizacional es ventaja competitiva, las empresas de la región no pueden darse el lujo de gastar horas ejecutivas en dinámicas improductivas. Cada “one-on-one” innecesario es tiempo que se resta a la innovación, a la transformación digital o al crecimiento del negocio.

La pregunta que debería guiar a todo directivo latinoamericano es simple pero incómoda:
¿Estoy construyendo estrategia o atrapado en la microgestión?

Cierre estratégico

El liderazgo del futuro no se medirá por la cantidad de reuniones individuales sostenidas, sino por la capacidad de crear equipos autónomos, transparentes y estratégicamente alineados.

👉 La próxima vez que agendes un “one-on-one”, pregúntate si estás generando valor colectivo o simplemente reforzando la dependencia. La diferencia marcará el rumbo de tu organización.

Ariel Rosas Jr.
Basado en Harvard Business Review: “Why Senior Leaders Should Stop Having So Many One-on-Ones” (HBR, julio 2025).