El país proyecta una expansión económica sólida según la CEPAL, el FMI y el Banco Mundial, pero la recuperación laboral sigue rezagada.
Un crecimiento económico que no se refleja en los hogares
Panamá se prepara para cerrar el 2025 con una expansión económica estimada entre 3.9% y 4.2%, de acuerdo con las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Estas cifras consolidan al país como una de las economías más dinámicas de Centroamérica. Sin embargo, detrás del optimismo estadístico se esconde una preocupación estructural: el desempleo se mantiene en torno al 11%, y la recuperación del mercado laboral avanza a un ritmo mucho más lento que el PIB.
“El problema central no es que no crezcamos, sino que no generamos suficientes empleos”, explicó Rolando Gordón, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, en declaraciones a La Estrella de Panamá. “Tenemos una economía dinámica, pero un mercado laboral que no logra acompañar ese ritmo.”
La paradoja del crecimiento sin empleo
Aunque el país continúa mostrando fortaleza macroeconómica, los beneficios del crecimiento no se traducen en oportunidades laborales equitativas.
El economista Olmedo Estrada señala que la estructura productiva panameña sigue concentrada en sectores de alta productividad pero baja generación de empleo, como la logística, el Canal y los servicios financieros.
“Estos sectores impulsan el PIB, pero no arrastran una gran cantidad de mano de obra”, explicó Estrada.
“Panamá crece en cifras, pero no en bienestar.”
La tendencia se ve agravada por la automatización, la transformación digital y una brecha de habilidades cada vez más amplia entre la oferta educativa y las demandas reales del mercado. Los jóvenes profesionales enfrentan mayores dificultades para incorporarse al trabajo formal, mientras que las regiones rurales y agrícolas continúan rezagadas.
Mercado laboral frágil y altamente informal
Cifras publicadas por La Estrella de Panamá revelan que casi el 48% de la fuerza laboral opera en la informalidad. Este dato es más que un indicador: refleja la incapacidad del sistema económico para absorber talento en condiciones justas.
La economista Maribel Gordón advierte que, sin una estrategia integral de empleo, Panamá corre el riesgo de consolidar una “economía de enclave”, donde los beneficios se concentran en sectores específicos sin permeabilidad social ni territorial.
“Corremos el riesgo de mantener una economía moderna en la superficie, pero precaria en su base”, alertó Gordón.
“Si el crecimiento no se distribuye, la desigualdad seguirá profundizándose.”
Factores que agravan el desempleo
El cierre de Cobre Panamá, la mina más grande del país, y la crisis en el sector bananero tras la suspensión de operaciones de Chiquita Brands, han afectado directamente a miles de trabajadores y proveedores.
Ambos eventos evidencian la dependencia del país de industrias extractivas o concentradas, lo que amplifica el impacto cuando se detienen.
El analista económico Francisco Bustamante lo resume así:
“El desafío es traducir el crecimiento en desarrollo humano.
Si seguimos creciendo sin crear oportunidades, tendremos una recuperación sin rostro social.”
Claves para un crecimiento inclusivo
El consenso entre economistas, empresarios y académicos es claro: Panamá necesita pasar de un modelo centrado en el crecimiento macroeconómico a uno basado en la inclusión laboral y la sostenibilidad social.
Para lograrlo, se plantean cuatro ejes estratégicos:
1. Invertir en capital humano
Alinear la educación técnica y superior con los sectores de mayor expansión —como tecnología, energía renovable, agroindustria sostenible y servicios logísticos— para cerrar la brecha de competencias.
2. Descentralizar la inversión
Impulsar polos de desarrollo en provincias como Colón, Chiriquí y Bocas del Toro, donde el desempleo es más alto. La descentralización económica puede reducir la desigualdad regional.
3. Fomentar alianzas público-privadas
Vincular universidades, empresas y gobierno para crear programas de reentrenamiento laboral, incubadoras y clústeres de innovación con impacto social real.
4. Reorientar el modelo de crecimiento
Apostar por una economía digital, verde e inclusiva que integre tecnología sin desplazar empleo, y que utilice la productividad como motor de bienestar colectivo.
Crecimiento con propósito: el nuevo desafío panameño
El crecimiento del 4% proyectado para 2025 es un logro indiscutible en un contexto regional complejo. Sin embargo, el verdadero éxito de Panamá dependerá de su capacidad para convertir la estabilidad macroeconómica en desarrollo humano.
Como advierte Gordón, “el crecimiento debe sentirse en la calle, no solo en las estadísticas.”
Panamá tiene las condiciones para liderar en innovación, conectividad y servicios, pero su mayor desafío será asegurar que ese liderazgo beneficie también a quienes hoy están fuera del circuito formal.
El crecimiento económico es solo el punto de partida.
El futuro dependerá de cómo el país logre transformar su dinamismo en empleo digno, equidad y bienestar sostenible.
Lee más análisis sobre economía, innovación y liderazgo empresarial en news.exitos360.com
Negocios Exitosos 360 — visión, estrategia y futuro en un solo espacio.

