Cuando la geopolítica mueve más al petróleo que los barriles

La caída del precio del Brent tras la ofensiva de Estados Unidos en Venezuela confirma que el riesgo geopolítico vuelve a dominar el mercado energético global.

El petróleo cayó, pero no por razones técnicas. No fue la oferta, tampoco la demanda. Fue la incertidumbre geopolítica.
La reciente operación de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro volvió a sacudir un mercado que creía haber aprendido a convivir con la volatilidad, recordando una verdad incómoda: el petróleo sigue siendo un activo político antes que energético.

Según Financial Times, el Brent —referencia internacional— cayó 1,2 % hasta los US$60 por barril en las primeras operaciones del domingo por la noche (hora de Londres), antes de recuperar ligeramente. El movimiento fue moderado, pero su significado estratégico es profundo.

El Brent como termómetro del riesgo global

El Brent no solo refleja el equilibrio entre oferta y demanda. Funciona como un termómetro del riesgo sistémico.
Cuando cae tras un evento político, el mensaje no es que habrá más petróleo disponible, sino que los mercados no saben qué escenario descontar.

En este caso, el factor clave no es un shock inmediato de producción, sino la posibilidad de:

  • cambios abruptos en sanciones,
  • reconfiguración de alianzas internacionales,
  • incertidumbre sobre el control de activos estratégicos,
  • y un prolongado período de transición política en Venezuela.

Para los mercados, la incertidumbre suele ser más costosa que una mala noticia clara.

Venezuela: la mayor reserva, el mayor interrogante

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero también uno de los historiales más complejos de deterioro institucional y aislamiento internacional.
La estatal PDVSA, golpeada por años de sanciones, falta de inversión y fuga de talento, se ha convertido en un símbolo de esa contradicción: abundancia de recursos, escasez de certidumbre.

Cualquier cambio político reabre preguntas críticas para el mercado:

  • ¿Se normalizará la producción petrolera?
  • ¿Habrá inversión extranjera real?
  • ¿Quién controlará la infraestructura energética?
  • ¿Qué rol jugarán Estados Unidos, China y Rusia?

El precio del petróleo reacciona no a las respuestas, sino al vacío de ellas.

Trump, Venezuela y la volatilidad como política

El titular es directo: los precios del petróleo caen tras los ataques de Donald Trump en Venezuela.
Pero el trasfondo es más complejo. Trump representa una política exterior impredecible, altamente mediática y con efectos colaterales globales. Esa imprevisibilidad se traslada directamente a los mercados financieros.

Para inversionistas y gobiernos, el riesgo no es solo Venezuela, sino la posibilidad de decisiones unilaterales que alteren el equilibrio energético mundial sin previo aviso.

América Latina vuelve al centro del tablero energético

Este episodio no es solo un asunto bilateral entre Washington y Caracas.
Recoloca a América Latina en el centro del debate energético global. Para países importadores, la volatilidad impacta inflación y costos productivos. Para exportadores, abre oportunidades, pero también riesgos reputacionales y políticos.

La lección regional es clara: cuando la energía depende de la política, cualquier crisis se convierte en un shock económico inmediato.

La imagen que resume el momento

La refinería El Palito, operada por PDVSA en Puerto Cabello, sintetiza la paradoja venezolana: infraestructura crítica en medio de una profunda incertidumbre política.

Crédito de la imagen: Manaure Quintero / Bloomberg.

El dilema que queda abierto

El mercado ya reaccionó. No con pánico, pero sí con cautela.
La caída del Brent no anticipa un colapso estructural del petróleo, pero confirma una tendencia clara: la geopolítica volvió a mandar sobre los barriles.

La pregunta clave para gobiernos, empresas e inversionistas no es cuántas reservas tiene Venezuela, sino quién y cómo administrará ese poder energético en el nuevo equilibrio global.

Por Ariel Rosas Jr.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *